martes, 27 de mayo de 2014

Moratinos y San Nicolás del Real Camino son los últimos pueblos del trazado francés a su paso por Palencia y ceden el testigo a León, la provincia con más kilómetros de itinerario jacobeo: nada menos que 214,4. Primero se presenta Sahagún, con su mudéjar, y posteriormente una bifurcación al pie de la N-120 que da la opción de continuar hacia Bercianos del Real Camino y El Burgo Ranero o hacia Calzada del Coto y Calzadilla de los Hermanillos. La primera alternativa discurre por un carril construido ex profeso para los peregrinos y sombreado por una fila de árboles sin fin. La segunda, solitaria y por la Vía Trajana, avanza por áreas de monte bajo, matorral y pequeños bosques. 









  • MORATINOS:
    La iglesia de Santo Tomás de Aquino fue construida en ladrillo entre los siglos XVI y XVII. En el interior hay una talla de la Virgen con el Niño Jesús del siglo XVI.
  • SAN NICOLÁS DEL REAL CAMINO: Esta pequeña pedanía del municipio de Moratinos es el último pueblo palentino del Camino de Santiago Francés. Como recoge José María Lacarra en el segundo tomo de Las Peregrinaciones a Santiago de Compostela, "en San Nicolás del Real Camino había en el siglo XII un hospital de leprosos regido por canónigos de San Agustín".
  • SAHAGÚN: Sahagún es una pequeña capital de 2.811 habitantes (según el INE 2012) que ofrece todo tipo de servicios. Estamos ya en la provincia de León, sobre la ribera del río Cea, donde por cierto están sus orígenes, concretamente en una antigua ermita consagrada a los mártires Facundo y Primitivo.
  • BERCIANOS DEL REAL CAMINO: Debe su nombre a la repoblación con gentes procedentes de la comarca del Bierzo. Antes de Bercianos, a mano izquierda del andadero y en una explanada dotada de varias mesas de piedra, se encuentra la ermita de Nuestra Señora de Perales, conocida popularmente como La Perla. Una inscripción rememora que quién rezase una salve a la Virgen de Perales obtendría 40 días de indulgencia. Un nuevo templo ha sustituido a su esbelta iglesia parroquial del Salvador, que se desplomó y ha quedado en ruinas. En el interior se guardaba una talla renacentista de San Juan Bautista y el sepulcro de Doña Leonor de Quiñones, Señora de Bercianos. A kilómetro y medio del pueblo, en el Valle del Olmo, está la Fuente del Romero.
  • EL BURGO RANERO: Por su trazado y por su nombre remite a la peregrinación, su calle principal se llamó Camino Francés y ahora es la calle Real. Su iglesia, dedicada a San Pedro, guardaba una hermosa talla románica de la Virgen, hoy en el Museo Catedralicio de León. P
  • CALZADA DEL COTO: Esta localidad aparece ya en la documentación más antigua del monasterio de Sahagún . Es desde el siglo IX una clara referencia viaria del Camino en Castilla

Camino de Santiago, Etapa 7: Torres del Río - Logroño

Logroño está cerca, casi al alcance del bordón, pero antes el Camino embauca al peregrino a desplazarse entre barrancos hasta Viana. Se despide Navarra, recorrida de norte a sur y de este a oeste durante 142 kilómetros, y se presenta La Rioja.
Abandonamos Torres del Río por la parte alta y sus últimas calles dan paso a una pista que a su vez cede ante un camino posterior. Éste termina por endurecerse y emula el trazado de la NA-1110(antigua N-111), carretera que cruzamos en plena subida para alcanzar la ermita de la Virgen del Poyo (Km 2,7). El santuario, en sillarejo y muy sobrio, fue construido en el XVI y reformado durante el barroco y el siglo XIX. Bajamos de nuevo a la NA-1110 y la seguimos hasta salir de la curva, donde tomamos un camino que sube hasta una carretera secundaria que va hacia Bargota (Km 3,6).
Seguimos de frente por la carretera y la dejamos cien metros después para coger una pista. Gracias a ella podemos descender más cómodos el barranco de Cornava, un desnivel de más de 125 metros fruto de la erosión del agua. No todo es arcilla, aquí crecen pinos de repoblación y algunos frutales, y al fondo del barranco hay parcelas geométricas de viñedos y olivares nutridos por la tierra semiárida. Llegados al fondo de la hoya continuamos entre toboganes y prestando atención a los cruces. Nuestro trazado es calcado al de la NA-1110 y por eso no es de extrañar que terminemos caminando por ella (Km 7,5).
Tras un kilómetro de asfalto salimos por la izquierda y proseguimos en paralelo a la vía hasta la entrada de Viana. Avanzamos hasta el centro de la población por las calles El Cristo, La Pila, el portal de la Trinidad, la plaza del Coso, donde está el Balcón de Toros y, finalmente, la calle Mayor, que conduce hasta la plaza de los Fueros. Aquí se dan cita, frente a frente, el Ayuntamiento y la iglesia de Santa María, gótica de soberbias dimensiones y orgullosa de su original portada renacentista.

  • Km 10,5. Viana (Todos los Servicios)

  • Dejamos Viana junto al colegio Ricardo Campano y por una pista entre huertas vamos a cruzar la NA-7220. Más adelante haremos lo propio con la NA-1110 y seguiremos también por pista hasta la ermita de la Virgen de Cuevas (Km 13,3). Si alguien necesita un descanso debe saber que detrás de la ermita hay una agradable zona arbolada con mesas y una fuente. El día pasa entre campos de cultivo y, al llegar a la altura de una señal que indica Observatorio El Bordón, Laguna de las Cañas (Km 14,6), giramos a la derecha para internarnos brevemente en un pinar.
    A partir de aquí será un andadero el que nos guíe hasta la capital riojana. Entramos en Logroño por el puente de piedra sobre el Ebro, de 1884 pero construido sobre reformas del primitivo que se levantó en el siglo XI por Santo Domingo de la Calzada y San Juan de Ortega. Tras el vado se pasa la rotonda y se gira a la derecha por la calle Rúa Vieja, donde se encuentra el albergue municipal.
    ---- Qué ver ---
    • VIANA: es el último pueblo de Navarra en el Camino de Santiago. Fundado por Sancho el Fuerte en 1219.
      • La casa consistorial está situada en la plaza de los Fueros. Se terminó de edificar en 1692 y su fachada responde a los cánones clásicos del barroco francés.
      • Iglesia de Santa María: De soberbias dimensiones, Santa María es gótica. Fue construida entre 1250 y 1312 y ampliada entre el siglo XVI y XVIII. 
    • LOGROÑO: 
      Es la segunda gran ciudad del Camino Francés. Logroño es fundamentalmente una ciudad de servicios con una afamada red comercial. Su casco antiguo está repleto de bares  y tiendas con un buen ambiente hospitalario. estatua del general Espartero.
      • Puente sobre el Ebro: 
        Para entrar en Logroño hay que cruzar el Ebro. Para ello se construyó en el siglo XI un puente, atribuido a Santo Domingo de la Calzada y San Juan de Ortega, en un vado natural del río. 
      • Catedral de Santa María la Redonda:
        El día 15 de agosto de 1959 la hasta entonces Iglesia Colegial de "Santa María de la Redonda", por especial concesión del Papa Juan XXIII, recibió el título de Catedral. La portada es rococó y sus torres gemelas de estilo riojano llevan los nombres de San Pedro y San Pablo.



    lunes, 19 de mayo de 2014

    Fernando de Rojas, La Celestina.

    ARGUMENTO.

    Calisto, un joven noble apuesto y de preclaro ingenio, penetra persiguiendo a un halcón en la huerta donde se halla a Melibea, de quien queda profundamente enamorado. Ante el rechazo de ésta y aconsejado por su criado Sempronio, decide encomendar su cuidado a Celestina, para lograr por medio de ella el amor de Melibea. La alcahueta consigue mediante artimañas que Melibea se enamore de Calisto. Los criados de éste intentan explotar un beneficio propio la pasión de su amo: que había prometido una cadena de oro a Celestina si lograba entre todos enamorar a Melibea. Cuando esto sucede, los criados reclaman su parte y ante la negativa de Celestina, la matan. Son apresados y ejecutados por la justicia, de lo que Calisto tiene noticia al día siguiente. Concierta una entrevista una entrevista nocturna con Melibea; sube por una escalera de cuerda y cuando va a bajar para marcharse, se rompe la escalera y Calisto se mata. Ante la muerte de su amado, Melibea sube a una torre y se arroja desde ella tras declarar las causas del suicidio a su padre. Termina la obra con el llanto y unas reflexiones morales de Pleberio, padre de Melibea.

    FERNANDO DE ROJAS.
    Rincón del castellano, Fernando de Rojas y La Celestina.
    El libro de La Celestina , tal y como hoy lo conocemos, contiene una carta de "el autor a un su amigo", once octavas acrósticas, un prólogo, la obra propiamente dicha, compuesta por el Argumento y los veintiún actos con sus argumentos, tres octavas explicando el propósito de la obra y, finalmente, las coplas del corrector Alonso de Proaza en las que explica cómo han de leerse los dichos versos acrósticos. éstos, al unir la primera letra de cada uno, dicen: <<El bachiller Fernando de Rojas acabó la Comedia de Calisto y Melibea e fue nascido en la Puebla de Montalbán>>. En la carta "a un su amigo" se dice que, habiendo encontrado el primer acto, "viendo no sólo ser dulce en su principal historia o ficción toda junta, pero aun de algunas sus particularidades salían deleitables fuentecillas de filosofía [...] se detuvo en continuarla quince días" . Estas palabras plantean varios problemas: ¿Fueron dos o uno los autores? Si hubo dos, ¿quién fue el del primer acto? ¿Quién fue Fernando de Rojas?
    Si bien la crítica del siglo XIX se inclinó rotundamente por la unidad del autor, opinión consagrada por la autoridad de Menéndez y Pelayo, hoy los eruditos son partidarios de los dos autores que las palabras de Rojas afirman. El primer acto es, por lo tanto, anónimo. La atribución de su autoría a Cota o a Mena está hoy generalmente descartada.

    viernes, 16 de mayo de 2014

    Romancero Viejo. La mañana de San Juan.

     La mañana de San Juan
    al tiempo que alboreaba,
    gran fiesta hacen los moros
    por la Vega de Granada.
    Revolviendo sus caballos
    y jugando de las lanzas,
    ricos pendones en ellas
    broslados por sus amadas,
    ricas marlotas vestidas
    tejidas de oro y grana.
    El moro que amores tiene
    señales de ello mostraba,
    y el que no tenía amores
    allí no escaramuzaba.
    Las damas moras los miran
    de las torres del Alhambra,
    también se los mira el rey
    de dentro de la Alcazaba.
    Dando voces vino un moro
    con la cara ensangrentada:
    -Con tu licencia, el rey,
    te daré una nueva mala:
    el infante don Fernando
    tiene a Antequera ganada;
    muchos moros deja muertos, 25
    yo soy quien mejor librara;
    siete lanzadas yo traigo,
    el cuerpo todo me pasan;
    los que conmigo escaparon
    en Archidona quedaban.
    Con la tal nueva el rey
    la cara se le demudaba;
    manda juntar sus trompetas
    que toquen todas el arma,
    manda juntar a los suyos,
    hace muy gran cabalgada,
    y a las puertas de Alcalá,
    que la real se llamaba,
    los cristianos y los moros
    una escaramuza traban.
    Los cristianos eran muchos,
    mas llevaban orden mala;
    los moros, que son de guerra,
    dádoles han mala carga,
    de ellos matan, de ellos prenden,
    de ellos toman en celada.
    Con la victoria, los moros
    van la vuelta de Granada;
    a grandes voces decían:
    -¡La victoria ya es cobrada!

    Este romance es morisco, porque habla de moros.

    viernes, 9 de mayo de 2014

    Cuento, Conde Lucanor. Cuento IX

    Lo que sucedió a los dos caballos con el león

    Un día hablaba el Conde Lucanor con su consejero Patronio y le dijo:
    -Patronio, desde hace mucho tiempo tengo un enemigo que me ha hecho mucho daño y yo a él, de modo que por obras y pensamientos estamos muy enemistados. Y ahora sucede que otro caballero, más poderoso que nosotros dos, está haciendo algunas cosas de las que ambos tememos que nos pueda venir mucho daño. Mi enemigo me ha sugerido que nos unamos y preparemos nuestra defensa contra el que desea atacarnos, pues si los dos estamos unidos le haremos frente con facilidad; pero si uno abandona al otro, cualquiera de nosotros que vaya contra aquel caballero no podrá vencerlo y, cuando uno de los dos sea derrotado, el que sobreviva será vencido aún más fácilmente. Por eso tengo serias dudas en este asunto, pues si hacemos las paces habremos de fiarnos el uno del otro, por lo cual, si aquel enemigo mío me quiere engañar y si yo estuviese en sus manos, mi vida correría peligro; pero por otra parte, si no nos unimos como me sugiere, nos puede venir mucho daño, tal como os he dicho. Por la confianza que tengo en vos y por vuestro buen juicio, os ruego que me deis consejo para obrar como mejor deba.
    -Señor Conde Lucanor -dijo Patronio-, la cosa es importante y al mismo tiempo peligrosa. Para que mejor sepáis lo que debéis hacer, me gustaría contaros lo que ocurrió en Túnez a dos caballeros que vivían con el infante don Enrique.
    El conde le pidió que se lo contara.
    -Señor conde -comenzó Patronio-, dos caballeros que estaban en Túnez con el infante don Enrique eran muy amigos y vivían juntos. Estos dos caballeros no tenían sino un caballo cada uno, y mientras ellos se estimaban y respetaban, sus caballos se tenían un odio feroz. Como los caballeros no eran tan ricos que pudieran pagar estancias distintas, y por la malquerencia de sus caballos no podían compartirlas, llevaban una vida muy enojosa. Cuando pasó cierto tiempo y vieron que no había solución, se   -55-   lo contaron al infante don Enrique y le pidieron como favor que echara aquellos caballos a un león que tenía el rey de Túnez.
    »Don Enrique habló con el rey de Túnez, que les pagó muy bien los caballos y los mandó meter en el patio donde estaba el león. Al verse los caballos juntos en aquel lugar, antes de que el león saliese de su jaula empezaron a pelear con mucha ira. Estando en lo más violento de su pelea, abrieron la jaula del león y, cuando los caballos lo vieron suelto por el patio, se echaron a temblar y se fueron acercando el uno al otro. Cuando estuvieron juntos, se quedaron así un rato y luego se lanzaron los dos contra el león, al que atacaron con cascos y dientes de modo tan violento que hubo de buscar refugio en su jaula. Los dos caballos quedaron sin daño, porque el león no pudo herirlos ni siquiera levemente y, después de esto, los dos caballos se hicieron tan amigos que comían en el mismo pesebre y dormían juntos en la misma cuadra, aunque era muy pequeña. Esta amistad nació entre ellos por el miedo que les produjo la presencia del león.
    »Vos, señor Conde Lucanor, si creéis que vuestro enemigo tiene tanto miedo del otro porque le puede causar mucho daño y os necesita tanto a vos que forzosamente ha de olvidar vuestras antiguas rencillas, pues piensa que sin vos no puede defenderse, creo que, del mismo modo que los caballos se fueron acercando poco a poco hasta perder el recelo mutuo y estuvieron bien seguros el uno del otro, así vos debéis confiar poco a poco en vuestro antiguo enemigo. Y si siempre encontráis en él buenas obras y fidelidad, de modo que estéis seguro de que nunca os hará daño, por muy bien que vayan sus cosas, entonces haréis bien y os será muy útil ir en su ayuda para que no os destruya ni conquiste aquel otro enemigo; pues en muchas ocasiones debemos soportar, perdonar y auxiliar a nuestros parientes y vecinos para que nos defiendan contra los extraños. Pero si viereis que vuestro enemigo es de tal condición que, desde que le hayáis ayudado y sacado del peligro, al tener sus tierras a salvo, se levantará contra vos y no podréis confiar en él, no sería muy sensato que le ayudarais sino que debéis apartaros de él cuanto podáis, porque habréis comprobado que, aunque estaba él en un trance muy apurado, no quiso olvidar su antiguo recelo contra vos, sino que esperaba el momento oportuno de causar vuestro daño, con lo cual queda bien patente que no deberéis ayudarle a salir del peligro en que ahora se encuentra.
    Al conde le agradó mucho lo que Patronio le dijo, pues comprendió que le daba un buen consejo.
      -56-  
    Y como don Juan vio que este cuento era muy bueno, lo mandó poner en este libro e hizo los versos que dicen así:

    Estando vuestras tierras protegidas de daño,
    evitad las argucias que urden los extraños.
    CUENTO IX

    lunes, 28 de abril de 2014

    Me presento, estate atento.

    Me llamo Miguel Carretero, me encanta jugar al fútbol y comer ordenadores. Soy deportista y no muy buen estudiante. Mi comida favorita es la pizza cuando la hace mi mamá claro.